02/02/2026
Lo que queda después de las urnas
Hoy, viendo el panorama tras los comicios, me pongo a pensar en esa frase que tanto nos define: "Costa Rica no es un país, es un estado de ánimo". Y es que, si lo analizamos bien, la política es pasajera, pero el ánimo con el que nos despertamos a trabajar y a convivir es lo que realmente sostiene a nuestra sociedad.
Las elecciones suelen dejarnos divididos, con colores y banderas que parecen separarnos. Pero la "comuna", el barrio y la calle no se construyen con votos, se construyen con la actitud que tenemos hacia el que está al lado. Si permitimos que el resultado electoral nos amargue el carácter o nos vuelva enemigos, estamos perdiendo ese "estado de ánimo" que nos hace diferentes al resto del mundo.
Para mí, la reflexión es clara:
1-La democracia es un sentimiento: No se trata de quién ganó o quién perdió, sino de la paz con la que aceptamos el destino común.
2-Somos vecinos antes que votantes: Los problemas de nuestra comunidad no los va a resolver un decreto si nosotros, como sociedad, perdemos la capacidad de diálogo y la tolerancia.
3-El país está en nosotros: Si nuestro estado de ánimo es de pesimismo o de pelea, eso es lo que será Costa Rica. Pero si mantenemos el ánimo de respeto y colaboración, el país seguirá adelante sin importar el gobierno de turno.
Al final del día, las banderas se guardan, pero nosotros nos quedamos aquí. Que nuestro estado de ánimo sea siempre el de construir y nunca el de destruir lo que nos ha tomado décadas levantar como pueblo.
Emar
Eithel Marchena
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