14/05/2025
Mi duelo es sólo mío
Algunos días me estoy resignando y algunos días me rompo de nuevo...
Y es que el duelo no es una línea recta ni una escalera que se sube y un día se termina.
No hay un peldaño final donde de pronto todo esté bien, no funciona así.
Es más bien una espiral, una que me arrastra sin previo aviso entre recuerdos cálidos y punzadas frías de ausencia.
A veces creo que avanzo, que respiro mejor, que puedo seguir adelante y, me levanto con la sensación de que la vida sigue y que, de alguna forma, yo sigo con el, pero de pronto, algo me toca el alma de manera inesperada: una canción, un olor, una frase que alguna vez dijiste, una llamada que nunca más llegara y entonces me desplomo de nuevo.
Me desmorono como
si el tiempo no hubiera pasado, como si la herida se abriera otra vez con la misma brutalidad del
primer día
Y ahí, en la oscuridad de la noche, donde el mundo duerme pero yo no, donde la ausencia se hace más grande que mi habitación , donde los recuerdos invaden mi mente ,donde los porque no hice esto o lo otro retumban en mi mente y entiendo que este dolor es mío. Que no hay mapa, ni atajos, ni un manual para aprender a vivir sin ti y , que cada uno vive su pérdida con el peso exacto de su amor.
Me han dicho que el tiempo lo cura todo... pero la verdad es que
el tiempo no cura, el tiempo enseña, enseña a caminar con la ausencia, a respirar con el dolor, a recordar sin ahogarse. No se trata de olvidar, se trata de integrar, de transformar la herida en algo que duela menos, en algo que, aunque arda, permita avanzar
No hay reglas en el duelo, hay días en los que puedo hablar de ti sin quebrarme, y otros en los que hasta pronunciar tu nombre me destruye y está bien, porque este es mi duelo, y lo vivo a mi manera. Porque sólo quien ha amado profundamente entiende la magnitud
de este vacío.
Pero también sé que no estoy estacionada en la oscuridad, sé que hay una luz, aunque débil y distante. Porque si algo me ha enseñado este duelo es que la ausencia duele, pero no borra el amor y ese amor de 35 años y que aún habita en mí, y vivirá por siempre y es el que me empuja a seguir.
Hoy no sé si me estoy curando o si me estoy rompiendo de nuevo, pero aquí sigo, avanzando en mi dolor , reconstruyéndome entre nostalgias y recuerdos.
Porque la vida se detiene sin ti Rene pero aunque me duela tengo que continuar rompiéndome cada día más pero con la fe y la certeza que un día nos volveremos a ver. Te amare por todo lo que me quede de vida mi amor
Fuistes , eres y serás por siempre el amor de mi vida yo siempre supe que te amaba pero nunca me imaginé la magnitud de amor que había dentro de mi para ti RENE
Te extraño con el alma. 💔💔