05/09/2026
El asalto al camión del aceite en La Lisa trae de vuelta un género cinematográfico cubano de espanto: el thriller melodramático y tragicómico de terror zombie político-sentimental.
El observatorio oficial, mientras tanto, informó de 49 mujeres asesinadas por razones de género en procesos judiciales conocidos durante 2025.
En junio, el ministro de la Industria Alimentaria, Alberto López Díaz, había admitido que en todo lo que iba de 2026 la canasta normada no había distribuido aceite, pollo ni yogur. Detallazo, compañero.
En abril, un litro rondaba los 1 500 pesos. En agosto, 4 000 en Holguín. Food Monitor documentó botellas de 900 mililitros entre 5 000 y 8 000 pesos en determinados mercados informales.
En junio el Gobierno eliminó el tope nacional. En agosto, provincias y municipios empezaron a inventar topes otra vez.
El mercado siguió por otra calle. Bien negro, nunca fresa.
Este no fue un asalto de lujo.
Es la olla pitando en la calle.
Son las tripas de la Revolución sonando.
Durante décadas el régimen vendió un producto: no eliges realmente el poder, no protestas contra él, no lo discutes.
A cambio, caminas con… relativa seguridad.
Ese contrato se llama tranquilidad ciudadana.
Y se está rompiendo.
En la misma isla del “hemos fusilado y seguiremos fusilando”, de las guerras en África y del “el que a hierro mata, que a hierro muera”.
Un Estado educado durante décadas en la épica de la orden y el orden. Porque hay un enemigo que acecha.
Sesenta y siete años después, el nieto de Raúl Castro, sin haber ocupado un cargo formal de Gobierno, se sienta en La Habana con el director de la CIA, el ministro del Interior y el jefe de inteligencia cubana.
El presidente no está en esa mesa.
El Estado todavía sabe mover hombres a escala. O eso cree.
En la calle, el problema es otro.
Cubalex había registrado 37 homicidios en julio, entonces el mayor número mensual desde que comenzó su monitoreo.
Duró un mes el récord.
Agosto: 52 homicidios.
314 eventos de violencia e inseguridad.
Y la propia organización advierte que es subregistro, no estadística nacional. Solo cuenta lo que logra conocer, documentar y verificar.
Eso también es dato.
En Cuba hasta el mu**to entra con dos calendarios.
No se roba lujo.
Se roba lo que mantiene vivo el día.
La motorina.
El teléfono.
La comida.
El cable.
El EcoFlow.
El aceite del transformador.
Una tanga traída de afuera.
En agosto, un joven de 25 años contó que dos encapuchados lo atacaron con un cuchillo en Zapata y G, Vedado. Lo dejaron inconsciente y se llevaron la moto. Según su testimonio, había habido otros asaltos en la zona. Zapata y G, la esquina de la Filología, La Potajera y la Inducción Cromática para La Habana.
Santiago, 13 de agosto: un joven macheteado para quitarle la motorina. A unos 200 metros, casi al mismo tiempo, tiros entre pandillas. Apagón de fondo. Seguro culpa de Hernán Cortés. O Don Diego.
En abril, cerca de La Barca de Oro, una bronca terminó a machetazos y obligó a desplegar patrullas, ambulancias y hasta boinas negras. Para una pelea de barrio, una unidad especial.
La motorina ya no es transporte. En un país con el transporte público roto, son muchos sueldos sobre dos ruedas.
Y cuando la Policía tarda, aparece otro sistema de justicia. El vecino.
En Veguita de Galo, Santiago de Cuba, vecinos capturaron por su cuenta a un presunto ladrón armado con machete antes de entregarlo a las autoridades.
Cubalex dice encontrar de manera recurrente en sus reportes denuncias de actuación policial tardía, negligente o inexistente, y vincula esa percepción de abandono con episodios de ciudadanos intentando linchar o castigar por su mano a quienes delinquen.
Antes:
“Llama a la Policía”
Ahora:
“Agárramelo ahí.”
La tensión también llega cuando el Estado sí aparece.
Abril. Un matrimonio vendía boniatos. Llegaron inspectores. Multa. Protesta.
“Abajo el hambre.”
Terminaron detenidos e instruidos penalmente.
Ya no es solo ciudadano contra delincuente.
Es vendedor contra inspector.
Vecino contra policía.
Cola contra cola.
Barrio contra barrio.
La escuela tampoco quedó dentro de una urna de cristal.
En noviembre pasado se viralizó un altercado físico entre una alumna y una profesora en un preuniversitario de Artemisa.
En enero de 2026, una estudiante de Songo-La Maya fue atacada con arma blanca en el trayecto de la escuela a su casa.
En abril, una madre denunció años de maltrato contra su hija de 11 años en una primaria “modelo” de La Habana. Un informe psicológico recogido en el caso habló de estrés postraumático complejo.
La violencia ya no espera a que toque el timbre de salida. Ya no se parece a aquellas 4 y 20.
Y después viene la oscuridad.
El apagón tiene criminología propia.
Semáforo mu**to.
Calle vacía.
Negocio cerrado.
Radio que no llama.
Patrulla que no llega.
Todos los gatos son ninjas.
Cuba pasó de temerle al apagón porque se pudre el pollo a temerle porque detrás de la esquina puede haber un machete.
La pobreza y el sálvese quien pueda, además, se están comiendo el tendido.
Entre 2025 y el primer semestre de 2026, la Policía investigó más de 460 hechos contra infraestructura eléctrica. Más de 300 denuncias estuvieron relacionadas con sustracción de aceite dieléctrico.
Aceite del transformador para mezclarlo con combustible.
Cables.
Tornillos.
Piezas.
Torres y angulares para hacer corrales de cerdos.
Parques solares.
Desde 2025, el Dictamen 475 permite que determinados ataques contra esa infraestructura sean procesados como sabotaje.
En 2026 ya ha habido condenas de hasta 12 años en procesos por robos vinculados al sistema eléctrico.
En agosto, la extracción de aceite de un transformador dejó sin electricidad al Centro de Medicina Molecular de Santiago.
Hubo que transportar hasta Granma muestras de un paciente grave.
El aceite de La Lisa era para freír.
Este otro mantiene encendido un laboratorio.
Se roba el transformador porque falta combustible. Después falta la luz porque se robaron el transformador.
Una economía circular diseñada por Fidel, Dante y Chequera.
Las mujeres tienen otro parte.
OGAT actualizó su registro el 3 de septiembre: 48 feminicidios documentados en 2026.
21 intentos.
El número subió después de que Lenia Valdés Amador, de 81 años, muriera por las heridas sufridas en el mismo ataque en Güines en el que había sido asesinada su hija, la doctora Yanelkys Alonso Valdés.
El observatorio oficial, mientras tanto, informó 49 mujeres asesinadas por razones de género en procesos judiciales conocidos durante 2025.
No significa 49 asesinadas en 2025.
Significa 49 víctimas cuyos casos pasaron por tribunales ese año.
Otra vez: hasta contar a las muertas exige dos calendarios.
Y está el químico.
No es la causa de la ola.
No hay cifra que permita afirmar eso.
Es otra cosa. Peor.
Es solo un síntoma que cabe en el bolsillo.
Papelito: unos 250 pesos.
AP encontró jóvenes tirados, desorientados o paralizados en espacios públicos de La Habana y documentó que los registros de personas que buscaron ayuda o llegaron a guardias hospitalarias por dr**as en la capital pasaron de 467 en 2024 a 886 en 2025.
Casi el doble.
El propio MININT reconoce 46 tipos de cannabinoides sintéticos identificados y unos 76 kilos de dr**as asegurados para el mercado ilícito interno en 2025, con fuerte incidencia del químico.
El Estado responde con años. El barrio, con un muchacho doblado sobre una acera. La vida, con no mucha esperanza.
Pero hay algo cada vez más insultante.
Mientras cambia la calle, el idioma oficial permanece perfectamente conservado.
Granma explica la crisis con un vocabulario militar. Ya ni maquillan la vieja.
En marzo habló de una ofensiva comunicacional destinada a imponer una agenda de “derrumbe, violencia y caos”.
En mayo reapareció la “guerra narrativa”.
En julio, la “guerra cognitiva”, supuestamente sincronizada con el colapso energético para sembrar duda.
En agosto, la inteligencia artificial se convirtió en “munición digital” capaz de amplificar la percepción de caos.
Otro artículo oficial habló de “mercenarios vulgares” y “ciberpandilleros” al describir voces y medios críticos.
Es extraordinario. Y tú leyendo La profeCÍA.
Si falta electricidad, bloqueo.
Si alguien cuenta la oscuridad, guerra cognitiva.
Si duda, operación psicológica.
Si publica, narrativa enemiga.
Si protesta, incitación.
El Estado que no puede garantizarte el aceite todavía intenta explicarte quién te puso el hambre en la cabeza.
Y no es solo retórica.
En agosto, el colectivo Fuera de la Caja Cuba denunció que agentes de la Seguridad del Estado habían advertido a dos de sus integrantes que incluso la expresión “¿hasta cuándo?” podía constituir incitación.
La denuncia es del propio colectivo, no una resolución judicial.
Pero la imagen es perfecta: hasta la interrogación puede terminar con expediente.
Ese es el otro lado de la acera.
Porque el Estado sí conserva músculo. Bueno, ahí tirando.
Cubalex registró 388 eventos represivos y 817 incidentes de hostigamiento en julio.
En junio había registrado 319 eventos represivos.
Y casi la mitad de las personas reprimidas ese mes, 48 %, no eran activistas u opositores conocidos.
Eran ciudadanos comunes que habían salido por apagones y crisis.
Gente del Partido de La Cazuela.
Junio también dejó 253 protestas registradas por Cubalex, máximo de su serie.
No todas eran “oposición”.
Muchas eran agua.
Luz.
Comida.
Dormir.
Y entonces llega el contraste.
4 de septiembre.
La Lisa.
Policías junto a un camión.
El aceite se va. Se va. Se fue. No está. Y no queda ni su ausencia.
Esa misma noche, en Fontanar, Boyeros, vecinos salieron por los apagones y bloquearon la vía. Reportes independientes hablaron de un despliegue de unas diez patrullas, golpes y al menos dos detenidos.
No existe todavía un parte oficial completo que permita verificar cada detalle del operativo.
Pero las imágenes de la protesta y la presencia policial circularon esa misma noche.
El Estado todavía sabe desplegar policía.
La pregunta es para qué.
No es que Cuba “se volvió violenta”.
Eso es crónica roja.
Es que el último producto político del sistema, la calle caminable, se está agotando como el diésel.
El ciudadano entregó libertades y recibió orden.
Conserva pocas libertades.
Queda poco orden.
El machete de la motorina.
La alumna y la profesora fajadas.
El ladrón que el barrio captura.
El vendedor frente al inspector.
La mujer que no llega viva.
El muchacho del papelito.
El transformador hueco.
El policía frente al camión.
La patrulla frente a la cazuela.
Ya lo de los ataques para cortar el pelo largo de las doncellas es un detalle muy Mechica.
Y arriba, desde el periódico oficial, alguien explicando que la sensación de caos puede ser una guerra por tu mente.
Dos violencias caben en la misma acera: la de una sociedad que se descompone y la de un Estado que pierde el orden sin soltar el control.
Cuba no solo se está quedando sin luz, sin médico, sin maestro y sin aceite.
Se está quedando sin la certeza de que se podía volver a casa.
Y de que un camión de comida llegaría entero.
Eso no es un delito.
Ese era el contrato.
FUENTES CONSULTADAS
Periódico Cubano e Infobae, saqueo del camión de aceite en La Lisa, 4-5 septiembre de 2026. (Periódico Cubano)
CiberCuba, declaraciones del ministro Alberto López Díaz sobre la canasta normada. (CiberCuba)
Gaceta Oficial / Resolución 150/2026; CubaNet; Food Monitor Program; reportes provinciales sobre precios y controles del aceite. (Diario de Cuba)
Cubalex, informes mensuales de abril, junio y julio de 2026; balance de violencia de agosto; informe de militarización y represión. (Cubalex)
Associated Press y Reuters, reunión de John Ratcliffe con Raúl Guillermo Rodríguez Castro y autoridades cubanas. (AP News)
CiberCuba, Diario de Cuba y CubaNet, asaltos, motorinas, riñas, violencia callejera y respuesta vecinal. (CiberCuba)
CiberCuba y Diario de Cuba, violencia y conflictos vinculados al entorno escolar. (CiberCuba)
Fiscalía / prensa cubana y Diario de Cuba, robos de infraestructura eléctrica, aceite dieléctrico y procesos judiciales. (Diario de Cuba)
Observatorio de Género de Alas Tensas, registro actualizado de feminicidios de 2026 y análisis de estadísticas oficiales. (alastensas.com)
Associated Press y Granma/MININT, consumo de cannabinoides sintéticos y datos oficiales sobre dr**as. (The Associated Press)
Granma, artículos y discursos sobre “guerra cognitiva”, “guerra narrativa”, redes sociales, subversión y Estados Unidos. (Granma)
CiberCuba y Cubalex, represión por expresión pública, protestas e incidentes con inspectores. (CiberCuba)
Diario de Cuba, protesta de Fontanar/Boyeros del 4 de septiembre de 2026. (Diario de Cuba)