07/05/2026
Hay sueños que no empiezan en una vitrina,
empiezan en una conversación.
Yo era una niña diciéndole a mi abuela:
“quiero hacer collares…”
y ella, sin saber todo lo que venía,
me respondió con fe.
Esta cápsula nace desde ese lugar íntimo,
es sobre ese vínculo que me sostuvo antes de que yo supiera sostenerme. Cada paso que ven aquí; mi primer bazar, mis viajes, los mercados, los talleres, la comunidad, nació de una mujer que me enseñó que hacer con las manos también es hacer con el corazón.
Madres de barro
Para quienes te crían, te enseñan a construir tu propio molder, con amor, paciencia y memoria.
Esta cápsula es para esas manos que sostuvieron sin pedir reconocimiento.
Para las mujeres que nos enseñaron a crear, resistir y amar desde lo simple.
Esto es por ti, abuela.
Y por todas las mujeres que, en silencio,
nos enseñaron a convertirnos en quienes somos.
Abuelita pa’ ti! Desde mi cielo a tu cielo.