24/04/2013
BARAKALDO HILTZA 2013
X JORNADAS LITERARIAS
Mikel Alvira nos ha escrito un precioso texto que está a vuestra disposición. Podéis pasar a recogerlo cuando queráis. Gracias, Mikel.
Me calcé la camisa y, sin sospecharlo, la página del libro se deslizó bajo mis zapatos y comprobé que terminaba el capítulo. No entendía muy bien qué sucedía allí dentro, en el probador. Quizás fuera la habitual sonrisa de su gente o puede que la motocicleta antigua que siempre tenían en el escaparate.
El espejo reflejaba un paisaje enorme en el que de los árboles colgaban frases y, con tinta negra, habían escrito letras en los bordes de la carretera. Creo que una bandada de versos, como gansos con alas largas y picos planos, cruzaba el cielo.
Cuando me quité la camisa, convencido de que aquélla no era una camisa sino la camisa, volví a mi antigua ropa y salí del probador. Un gesto amable me recibió para decirme que, si lo deseaba, había más modelos, que no tendría problema en cambiarla, que para eso estaban ellos… pero aseguré que no quería otra, que quería aquélla, la camisa, mi camisa.
Salí de la tienda satisfecho y, al girar la vista hacia su puerta, descubrí que dentro varios adjetivos bailaban claqué con otros tantos sustantivos. No cabía duda de que seguía siendo una tienda de palabra, una tienda de palabras.
Mikel Alvira