17/02/2026
Laura.
Ella llegó al atelier enamorada del vestido de una de nuestras novias, Claudia. Había asistido a su boda y desde ese momento tuvo claro que sería yo quien confeccionaría su vestido de novia.
Conectamos desde el primer momento y cuando vimos tejidos y opciones sintió un flechazo con un tejido de pedrería.
Diseñamos su vestido para poder integrar esa pedrería junto con unas puntas de encaje que conservaba y que había bordado su tía.
Su vestido debía ser versátil y convertible. Con una cola extraíble y unas mangas que, en el momento del baile, podían quitarse para transformar el vestido en un vestido de falda recta con abertura abotonada y unos hombros marcados por hombreras.
Completó el look con una tiara y un velo, ambos herencia familiar, y unos stilettos con tobillera de pedrería de Jimmy Choo.