26/10/2025
Ukat para mi es mucho más que complementos, existe un vínculo personal muy fuerte con una familia que me abrió sus brazos hace ocho años.
De las cosas más bonitas que he vivido ha sido acompañar a Lass en el ritual más importante de su vida. Desde que puse un pie en Thiobon (Senegal), me contaron que pronto llegaría el momento más esperado por los diola: el bukut.
Y ocho años después llegó. La incertidumbre, la ilusión y las ganas eran fuertes. Ver cómo los niños que he visto crecer se preparaban para el ritual más esperado ha sido emocionante. Ver a Lass y a su familia también.
Gracias a la familia Coly por acogerme de la manera que lo hicieron en un momento tan importante, gracias a las mujeres que me dieron la mano cuando la incertidumbre me invadió y a los niños por enseñarme la parte más genuina de todo lo vivido.
Impresiona ver a muchas de las personas que he conocido y quiero, marcharse dirección al bosque sagrado sin saber cuándo volverán. Pero la sonrisa de Lass antes de irse me calmó, porque, al fin y al cabo, todo lo que me ha demostrado esta cultura es confianza y valores que me han enseñado a ver la vida de otra forma.