24/01/2026
2016
Hay años que no se van.
No porque hayan sido extraordinarios ( que también)
sino porque eran verdaderos.
México fue el lugar donde Lua aprendió a caminar descalza.
Foto1: El primer vestido - WRAP.
Durante 4 años confeccioné el mismo vestido una y otra vez.
Lo vendía por las playas de México conectando con mujeres de todo el mundo que me contaban sus historias, las cuales me fascinaban.
Foto 2: El año que diseñé y confeccioné el vestido Afrodita (en mi casa - si os enseño el primero no os lo creeis....y yo lo veía perfecto en ese momento haha).
Nunca imaginé que Afrodita sería lo que es hoy solo sabía con certeza que tenía que existir.
Foto 3: Donde un vestido no era un producto ni un negocio, si no una segunda piel.
(a esta foto le tengo mucho cariño, mi hermana pequeña vino de visita a apoyarme con todo lo que estaba sucediendo)
Foto 4: Esta imagen no es solo un recuerdo, es un pedazo de mi historia.
Un recordatorio de que crear algo propio siempre vale la pena.
incluso cuando no sabes a donde te va a llevar.
Esta foto me hace sonreír sin querer.
Lua era mi experimento,
un sueño que todavía no sabia que se volvería tan real.
Cada decisión me enseñó algo y cada error me acercó más a lo que quería ser.
Foto 5: Esos encuentros me los llevo para siempre, surgieron relaciones muy bonitas,
aprendizajes que no hubiera dicho nunca hubieran venido de ahí
y sonrisas que no olvidaré nunca de mujeres que volvieron a mirarse a ellas mismas con otros ojos.
Foto 7: Recuerdo la ilusión que me hizo ese primer shooting, el primero que me tomé en serio aunque no fuera perfecto.
Siempre ha sido mi parte favorita de todo este viaje, después de diseñar, claro.