10/06/2026
A cierta edad, el cuerpo cambia y nuestras prioridades también.
Seguro que te ha pasado: abres el armario, eliges un look impecable, y al bajar la mirada a los zapatos... llega el dilema. ¿Comodidad o estilo?
Parece que la industria nos obliga a elegir. O sufres con un tacón, o terminas con una zapatilla aburrida que arruina tu personalidad.
En el video, una de nuestras clientas, Dolores Couceiro, lo explica mejor que yo. Ella sufre de hallux rigidus (artrosis en el dedo del pie), una condición que vuelve insoportable casi cualquier calzado común.
Cuando diseñé las Vitti, lo hice pensando exactamente en esto. No quería crear otra zapatilla deportiva para ir al gimnasio; quería una pieza de autor, con actitud y elegancia, pero que respetara el pie. Que te agarre con firmeza sin apretar, que se adapte y que te permita caminar por Barcelona (o donde estés) sintiéndote tú misma.
Como dice ella en la charla que tuvimos: “Empiezo el look por los pies y de ahí voy armando el resto”. Porque cuando tus pies están bien, tu actitud cambia.