04/06/2026
Queridos clientes y amigos:
Les escribo desde el taller de mi tintorería, entre el v***r de las máquinas y el cuidado minucioso de cada prenda que pasa por mis manos.
Quiero compartir con ustedes lo que significa para mí este negocio. La limpieza en seco es un proceso artesanal que requiere tiempo, paciencia y una atención especial a cada tejido. Es un oficio que exige una dedicación profunda y, tras los picos de trabajo de las temporadas altas, el agotamiento es inevitable. Es una fatiga física que abrazo con cariño, pero que me ha llevado a notar un cierto desequilibrio en mi ritmo habitual durante este último mes.
Les pido disculpas si han sentido esa pequeña alteración en mis tiempos de entrega. Detrás de cada retraso, solo hay el deseo de no comprometer la calidad artesanal que ustedes merecen y por la que me eligen. Mi compromiso sigue intacto: quiero que cada prenda reciba el esmero que la caracteriza, incluso cuando el volumen de trabajo me pone a prueba.
Me siento agradecida por la aceptación que tengo y por la paciencia que me muestran cuándo trabajo sus prendas en esta temporada de caos. Gracias por valorar la calidad y el corazón detrás de este servicio; es una verdadera ilusión seguir adelante cada día gracias a ustedes.
Con todo mi agradecimiento,
María José Notario