19/07/2025
Después de lo que nos ha pasado.... Seguimos recibiendo críticas por parte de la paquetería. Aquí se acaba la historia, y todas las que vengan detrás, si cierro o dejo de cerrar... Es mi problema y el de nadie más.
Trabajo con compromiso, con alma y con principios. Quien venga buscando servicio sin respeto, mejor que no vuelva.
Aquí no obedecemos órdenes. Aquí se ayuda, se cuida, se lucha cada día por algo más grande. Si eso te molesta, no eres la persona adecuada para formar parte de lo que hacemos.
No necesito clientes que crean que por un paquete tienen derecho a faltarme el respeto. Necesito personas que entiendan que detrás de este mostrador hay una vida real, con responsabilidades reales. Personas que valoren la dedicación, el esfuerzo y, sobre todo, la humanidad.
Gracias a quienes sí entienden, a quienes respetan, a quienes preguntan con empatía en lugar de exigir con soberbia. Ustedes son los que dan sentido a todo esto.
Y al resto: ni falta que hacéis.
En los últimos días, he recibido mensajes hirientes, reseñas injustas y comentarios cargados de exigencias que traspasan los límites del respeto. Todo por cerrar mi negocio para poder salvar a mis animales en medio de un incendio. Sí, un incendio real. En nuestra casa. Nuestra vida. Nuestra familia.
A algunas personas no les pareció suficiente excusa. Y no es la primera vez que tengo que leer cosas así.
💬 Si decides usar tu poder como cliente para herir, menospreciar o intimidar a quien trabaja con el alma, lo que estás haciendo no es reclamar, es maltratar.
Trabajo cada día con dedicación, mimo, y muchísima responsabilidad. Pero ante todo, con humanidad. Y si alguna vez tengo que elegir entre cumplir un horario y salvar una vida, elegiré la vida. Siempre.
A quienes han entendido, apoyado, preguntado cómo estamos o simplemente han tenido empatía: GRACIAS. Sois el motivo por el que sigo, por el que lucho, y por el que aún creo que vale la pena dar lo mejor.
A los demás: no me necesitáis, y yo tampoco a vosotros.
Este negocio no se mueve por miedo. Se mueve por amor, y se sostiene con dignidad.