25/02/2025
Somos una familia con dos niños que lleva 20 años creando su marca textil. Hemos trabajado e invertido mucho dinero en nuestro negocio. Cumplimos el reglamento actual de los mercados ambulantes de Catalunya, pagamos nuestros impuestos sin demora y además somos el sector más olvidado de España.
Este año 2025 ha empezado con la amenaza constante de que nos quitan las licencias de venta ambulante que tenemos vigentes desde hace generaciones por una ley Europea que nadie entiende. Vivimos con la indiferencia de los ayuntamientos que nos amenazan con quitarnos nuestra forma de vida.
¿ Que haremos para vivir? Después de estar toda la vida pagando religiosamente mi cuota de autónomos, ya no somos nada ni nadie. No tenemos derecho a nada.
Nos amenazan con medirnos en un concurso de competencia. Para evaluar si somos dignos de disponer de la atención del ayuntamiento.
Me siento impotente, inútil y sin propósito.
Creo que estoy preparada para que me midan, pero su falta de empatía y secretismo está afectando a mi salud mental y al bienestar de mi familia.
Este año 2025 vamos a tener que vivir con miedo e incertidumbre porque encima no nos están informando abiertamente, con honestidad. Nos están juzgando y menospreciando.
Quiero trabajar en mi negocio, en el que llevo toda mi vida laboral. Donde he invertido sudor y làgrimas.
Ahora, mi futuro ya no es mío, sigo pagando por la licencia que de momento me permiten tener hasta el 6 de octubre de este año, pero siento que he perdido el tiempo porque mi lugar de trabajo y el esfuerzo que he dedicado a levantar mi negocio pertenece al ayuntamiento. Tengo que dar las gracias por haber estado trabajando estos años pasados.
Gracias también por destrozarme la vida. Ahora me toca volver a empezar.
Espero que esta reflexión la lea alguien y que al leerla sienta el dolor que sentimos, tanto mi familia como las 8.000 familias de marchantes de Catalunya que vivimos la amenaza de que nos van a quitar nuestro lugar de trabajo por no ser dignos de sus estándares romantizados de un mercado futurista, sin importar la tradición ni nuestras familias.
Gracias al lector que dedique unos minutos a leer nuestro dolor.
Firmado: Marchante ( de momento ).