06/02/2019
Y ahí estoy, más triste imposible, llorando desconsolada, sin ganas ni de hablar...ahí se acababa todo, cerrar y no volver a escuchar el dingdond de la puerta, no volver a oler a especias e infusiones, no volver a sentir la luz atravesando la ventana hasta mi mostrador.
De los momentos más duros y difíciles que he tenido que pasar y aún a día de hoy, no consigo hacerme a la idea.
Esa imagen, ese momento, ese adiós me rompió el alma; MercadoSIN siempre en mi.