14/10/2025
Cuando pensamos en un modelo concreto de prenda, lo siguiente que debemos pensar es en el tipo de tejido que queremos o, al contrario nos gusta un tejido concreto y adaptamos el modelo que nos gusta a ese tejido. Y, ¿por qué hacemos esto? Se suele hacer porque no todos los tejidos nos dan el volumen o movimiento que queremos. Por ejemplo, si queremos un vestido con una manga jamón o extra de volumen, y esto lo queremos conseguir con el tejido solo, debemos usar un raso, o un mikado que son tejidos con cuerpo suficiente para adaptar dicho volumen.
Ahora bien, un tejido fluido como la gasa o un georgette tal cual no va a tener ese cuerpo y nos va a ser muy complicado obtenerlo, así que necesitaremos tejidos extras para poder llegar a ese volumen deseado. Uno de esos tejidos es el cancan o tul de armar como también se denomina. Es un tejido de textura rugosa y con un acabado semitransparente que aporta volumen. Con esto tendríamos suficiente para completar un vestido fluido y mangas con volumen.
Para “armar” prendas, es decir, darles cuerpo también hay un tejido con diferentes texturas denominado entretela que normalmente van pegadas con la plancha ya que son adhesivas que, dependiendo de la zona a la que vaya se pone una u otra. Por ejemplo, para dar solo un poquito de cuerpo las hay finas, también de punto para tejidos con elástico. Para cinturillas de falda o pantalón las hay un poquito más gruesas. Y luego están las entretelas de sastre o de picar, estas se usan habitualmente para cuello y solapas de americanas, abrigos y se cosen (pican) a la prenda pues no son adhesivas. En telas365.es tenemos algunas, coméntanos qué necesitas y te asesoramos. Un saludo.