09/02/2021
Ayer fue un día caluroso, tras una mañana de mucho jaleo debía darme prisa, el corte tenía que estar preparado para entrar en el circuito y esperaba a dos clientes para visitar la nueva cadena que hemos montado en la nave de arriba, estamos fabricando una prenda nueva para la lucha contra el Covid 19 y solo llevamos tres días, queremos llegar a un número de unidades diarias y bajar los minutos de las operaciones, cogerle el ritmo o como yo digo : “ que las remalladoras suenen de corrido…”
Tras la visita de rigor, la inspección y los intercambios de opiniones nos fuimos a comer, ya fuera del horario laboral, pues sé que es en los momentos de relajación donde más se aprende, cuando se intercambia mas información positiva para los proyectos y donde se establecen los vínculos que van a favorecer las relaciones y las producciones futuras :
Pues la verdad, es todo un reto, lo importante es que luego se prosiga con esta dinámica — me decía mi cliente, mientras apuraba su vaso — hay que fabricar mas aquí, en nuestro país, esa es nuestra apuesta.
Si, esta claro — afirmaba su acompañante — los gobiernos deben de tomar medidas, la fabricación nacional es positiva para todos, es necesaria y aunque parece mas cara en principio supone un ahorro social que aún no está cuantificado, ¿Cuánta gente empleada por un pedido como este deja de estar percibiendo el paro?
Afirmé con la cabeza mientras argumentaban lo que todos conocíamos y defendíamos desde siempre, a la vez, yo, saboreaba el excelente chuletón que tanto había añorado desde que habíamos entrado en confinamiento y los bares habían cerrado.
Yo pienso — añadí mientras me echaba hacia atrás en la silla — que las decisiones de fabricar en nuestro país, el hecho de que las personas que están en desempleo y las pymes como la mía cambien radicalmente su situación con las consecuencias que todos conocemos, es una cuestión que no podemos dejar al cien por cien en manos de los políticos ni de los gobernantes. Esto empieza por nosotros mismos. Tú —señalé a mi cliente que se mantenía enfrente, a mi derecha, manteniendo la correspondiente distancia de seguridad — has tomado la decisión de fabricar este pedido aquí, con nosotros, y has pedido las cremalleras aquí también, en nuestro país, igual has hecho con las etiquetas, las bolsas, los cartones…, son decisiones que estás tomando tú mismo, o tu empresa a través de vuestros informes y opiniones. Los cambios empiezan desde abajo, las personas que estamos en las empresas somos el motor de la economía de un país, somos la base y somos las que creamos el empleo y la riqueza, pueden ponernos las cosas más fáciles o mas difíciles, pero siempre estamos ahí.
Nunca he pensado que un gobierno u otro saque adelante mi empresa ni la hunda, puede favorecernos mas o menos, solo eso. Somos nosotros los que movemos el País, porque al final siempre pasa lo mismo, los gobiernos pasan y los empresarios y las personas quedamos… Creo que cuando compramos o encargamos producciones debemos mirar muy bien las consecuencias de nuestros actos y los resultados. Tampoco creo que debamos creernos omnipotentes, porque la importación es necesaria, pero debemos buscar el equilibrio y favorecer nuestra Industria, eso si, con hechos, que con palabras ya sabemos que todos saben favorecerla…
Juan Alonso