La Casa Labradores fue fundada a principios del siglo XX como un negocio familiar, esencia que se mantiene viva a día de hoy con la presencia de Avelino Fernández y su hija Laura Fernández, que representa la cuarta generación de esta tienda centenaria. Desde los tiempos donde las almadreñas y la zapatilleria eran nuestros productos estrella hemos ido incorporando una larga lista de productos, los
aperos de labranza, la artesanía de la navaja y el olivo nacional, el mundo de la equitación hasta la última ampliación de la tienda para dar cabida al espacio de la montaña y el trekking. A lo largo de estos más de cien años de vida no hemos perdido ninguno de estos productos emblemáticos, ofreciéndoselos al cliente local y al turista con un trato personal y cercano.