22/08/2026
Cuando la opinión no viene a cuento...
«¿Dónde vas con un perro tan feo?»
Eso nos han dicho.
Sin conocernos de nada. Sin que nadie preguntara. 😂
A ver… para gustos, colores.
Para mí, mi perra es la mejor del mundo. Ya se sabe: para una madre no hay hijo feo. 🐶❤️
Y sí, tengo hijos humanos. Y sí, sé perfectamente que no es lo mismo. 😂
Pero no va de eso.
Va de que parece que hemos perdido la costumbre de pensar antes de soltar una opinión.
Me pasa también en el stand:
«Qué feo.»
«Qué caro.»
«Yo eso no me lo pondría ni regalado.»
Perfecto. No es tu estilo.
Tranquila, no te lo voy a regalar. 😂
Porque también hay quien lo mira y dice: «¡Me encanta!».
Hay quien se lo lleva.
Y hay quien entiende que una pieza hecha a mano tiene un precio.
Cada capa lleva más de 40 horas de trabajo.
Haz la cuenta: divide el precio entre 40 horas, descuenta materiales, gastos, impuestos…
Y ahora dime cuánto cobro realmente por mi hora de trabajo.
¿A que de repente ya no parece tan caro?
Y si sigue sin gustarte, perfecto.
No todo tiene que gustarnos.
Pero tampoco hace falta decirlo todo.
A veces, el mejor comentario es simplemente:
«No es para mí». 😉