31/05/2026
Hay días que se quedarán en nuestra memoria para siempre.
Hay días que significan el final de una era, un sueño que se evapora en el cielo, un alma que vuela hacia el infinito.
Hay días como hoy, que nos saben a tristeza.
Porque ayer, 30 de mayo, cerramos Bonilla.
El mero hecho de escribir estas palabras desgarra el post en mil pedacitos, porque eso significa que nuestro Rafa ya se marcha tras habernos regalado tanto.
Bonilla quedará para siempre como el sueño de Rafa. Quedará en nuestras memorias como ese lugar al que sabías que podías acudir para llenarte de moda o para impregnarte de sonrisas y luz. Porque eso era Bonilla, porque eso era Rafa.
Bonilla Shop cierra sus puertas, pero no su corazón. Eso será imposible. Cada vez que recordéis a nuestro Rafa, la tienda se abrirá para vosotras, para vosotros, y ese legado nunca pasará. Porque nuestro Rafa es eterno.
Este post podría ser muy largo, porque son muchas cosas las que querríamos decir. Sin embargo, creemos que casi todas las conocéis. Gracias por haber sido parte de esa inmensa familia, la familia que hizo de la tienda lo que nunca dejará de ser. Gracias por tantas muestras de cariño, gracias por tanto amor, gracias por tantas palabras bellas hacia Rafa.
Ha sido muchísima gente la que le ha querido, la que le quiere, pero queremos dar unas gracias especiales a Paula por haber sido la luz que ha mantenido estas semanas aquellas sonrisas que sabían a él, a la familia Puras por tanto apoyo y generosidad, y a Javier por poner las palabras a tanto sentimiento.
Cuesta despedirse. Cuesta decir adiós. Cuesta no derramar lágrimas. Pero Bonilla Shop se va, aunque nos deja música, color, recuerdos, carcajadas, sonrisas, abrazos y amor, mucho amor. Y con ese amor nos quedamos.
Gracias Rafa, por tanto… Gracias por ser tan generoso, por ser tan vital, por ser pura vitamina en esta vida que nos consume día a día. Gracias Rafa por las señales que nos mandas porque sabemos, sobre todo… que eres y seguirás siendo… Interestelar…
Hasta siempre… 💙💙💙