03/09/2026
Esta casa en Vulpellac (Baix Empordà) reúne, bajo un mismo techo, dos tiempos distintos: una construcción del siglo XIV y una ampliación del XVII, fundidas en una sola vivienda de dos plantas catalogada como patrimonio nacional. Cuando la interiorista Clara Lleal .lleal recibió el encargo de su restauración, la casa había perdido buena parte de su carácter bajo capas de intervenciones sin relación entre sí, combinaciones cromáticas estridentes, materiales dispares, una coherencia diluida por los años. El propósito del proyecto, queda resumido en el nombre que le dio el estudio: Recuperar la calma.
La implicación de August, propietario de la casa y coautor en la práctica de un proyecto que también es suyo, ha sido decisiva. Suya fue la búsqueda pausada por anticuarios y tiendas vintage de Cataluña y Francia —entre ellas Casa Azul Bisbal y Espacio Noguera— para conseguir cada mueble, y suyo el criterio con que, tras recorrer galerías, eligió las obras de arte para los distintos espacios. El resultado es una casa esencial, de paleta reducida a blancos, blancos rotos y madera natural, en la que cada objeto tiene una razón de estar y en la que la ausencia de artificio se convierte en el verdadero lujo.
Más que una reforma, el proyecto es una reconciliación con la historia del lugar, que silencia el ruido acumulado durante décadas para que una arquitectura centenaria vuelva a respirar como se merece. Entre muros centenarios de piedra, cal y luz natural, esta casa de Vulpellac recupera la calma que atesoró durante tantos años, la misma que se respira en las calles de todo el pueblo.
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Proyecto: Recuperar la calma. Vulpellac, Baix Empordà.
Autoría: Clara Lleal Interiorista .lleal y August Mabilon.
Fotografía: Maria Pujol
Mobiliario: Casa Azul Bisbal y Espacio Noguera, tiendas vintage.
Alfombras: Zara Home.
Iluminación: Nemo, Vibia, Il Fanale, Lyte, DCW Éditions, Louis Poulsen, Santa & Cole, Karman.
Mecanismos: Fontini, Font Barcelona.
Arte: Carla Tarruella, Marcos Isamat.