01/11/2026
Tus amigas se están partiendo de risa y tú, con el móvil debajo de la mesa, mirando si sigue «en línea».
Mira, psicopkiller. Sábado, terraza, unas copas. Tú no estás ahí. Estás en su chat. «En línea». «Escribiendo…». Nada. Y otra vez «en línea». ¿Con quién habla? ¿Por qué a mí no? Se te derriten los hielos y ni te has enterado de lo que te ha contado tu amiga.
En divulgación a eso lo llamamos dependencia emocional. No es un diagnóstico: es un patrón donde tu cabeza vive pendiente de una pantalla que decide si hoy respiras tranquila o no.
Haz esto esta semana. Oculta tu «última vez» en la privacidad de WhatsApp: si tú no la enseñas, tampoco ves la suya. Cada vez que te pille la mano buscando el móvil, apúntalo: hora y qué estabas haciendo. Y cuando estés con tu gente, móvil en el bolso. En el bolso, no en la mesa bocabajo, que nos conocemos.
¿Cuántas veces has mirado hoy si estaba en línea? Pon solo el número.
Rony Begood · PSICOPSIQUIS
No estás sol@, psicopsiquis somos tod@s
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