26/09/2015
La pelota Montessori, que puede acompañar al bebé ya desde sus primeras semanas, tiene múltiples usos y ventajas en su proceso de desarollo, marcado por la necesidad de exploración sensorial (principalmente a través de la mano y la boca), y de control paulatino de los movimientos de las manos y del resto del cuerpo.
Características.- De tejido ultra-suave, y colores relajantes, sus especiales características y diseño, hacen que sea fácil de asir por las pequeñas manos del bebé desde cualquier ángulo, gracias a sus hendiduras. Sus diferentes texturas fijan su atención y estimulan su deseo de expolorar, además de rodar lo justo para estimular al niño al gateo o al movimiento autónomo, sin frustrarle porque se vaya demasiado lejos. Asimismo, lleva incorporada en su interior una pequeño sonajero, que hace las delicias de los más pequeños al sentirla tinitinear cuando la agitan.
Usos.- En las primera semanas se puede usar de móvil atándole un lazo y manteniéndola suspendida sobre la cuna del bebé a una distancia aproximada de unos 30 cm. Una vez que el bebé empieza a utilizar sus manos podemos bajársela ligeramente para que la toque con la punta de los dedos.
Posteriormente se la dejaremos a su alcance para que la pueda asir con sus manos y explorar la pelota de manera autónoma. Una vez que el bebé sea capaza de sentarse por sí solo, la podemos incluir en un pequeño cesto de tesoros junto con otras pelotas de diversas texturas y tamaños, u otros objetos diversos de su entorno cotidiano que tengan distintas características.
Cuando el bebé empiece a controlar los movimientos de sus manos, empezará a hacerla rodar, y su deseo de recuperarla, estimulará las ganas de estirar el cuerpo para cogerla, y luego gatear.
Todo ello hace de la Pelota Montessori un material polivalente, de gran utilidad durante el primer año de vida del bebé, acompañándole en las distintas necesidades de desarrollo de cada etapa.Y es que no podemos olvidar la importancia del movimiento en estas primeras etapas y su influencia sobre el desarollo cerebral.
"El movimiento no sólo procede del cerebro, sino que también da forma a la mente".