18/07/2019
1- No olvides leer las etiquetas de la prenda. Por lo general, indican el modo de lavado y los riesgos de decoloración.
2- Separa la ropa por colores. Solo un par de minutos en este paso te ahorrará un dolor de cabeza.
3- No rellenes la lavadora con demasiada ropa porque la máquina no podrá hacer su trabajo.
4- La ropa de color se lava con agua fría. Si el agua está caliente, la prenda puede perder los colores.
5- Si es posible, seca la ropa al aire libre. Las secadora puede ejercer demasiado impacto sobre el material y el color.