30/10/2026
Como cada viernes, toca madrugón, ruta por carretera y visitamos a nuestros artesanos de Ubrique: revisamos bocetos, modificamos muestras y seguimos dando forma a las piezas que algún día llegarán a vuestras manos. Detrás de cada una hay mucho más de lo que se ve.
Hoy, sin embargo, volvemos del taller con una sensación agridulce 💔 Mientras trabajábamos en todo lo que está por venir, nos llegaban noticias preocupantes sobre posibles disturbios y amenazas a comercios en distintas ciudades de España.
Y no podemos evitar preguntarnos: ¿en qué momento hemos dejado de exigir algo tan básico como el respeto al trabajo ajeno? Detrás de cada pequeño comercio hay familias, empleos, sacrificios y años de trabajo. Emprender ya supone enfrentarse cada día a más impuestos, inflación, burocracia e innumerables dificultades. Como para tener que añadir el miedo a abrir las puertas de tu propio negocio.
No debería hacer falta defender aquello que tanto esfuerzo nos cuesta construir. Ni sentir que trabajar con tranquilidad es un privilegio.
Hoy volvemos con nuevos proyectos, muchas ganas de seguir creando y una preocupación que nos cuesta ignorar. Porque a pesar de todo creemos en el trabajo, en el esfuerzo y en una sociedad donde quienes construyen puedan hacerlo sin miedo.