31/03/2026
“Los sueños de Ico” echa el cierre en Teror: una despedida llena de emoción, gratitud y reflexión sobre el comercio local
Hoy escribo estas palabras con el corazón en la mano. No es fácil poner punto final a una etapa que ha significado tanto en mi vida y en la de muchas familias. Los sueños de Ico cierra sus puertas en Teror después de años de trabajo, ilusión y entrega absoluta.
Este proyecto nació desde el amor y la convicción de crear algo especial: una tienda de moda infantil pensada para las familias, para acompañarlas en momentos únicos, en celebraciones, en el día a día… en la vida misma. Durante todo este tiempo, no solo hemos vendido ropa; hemos compartido sonrisas, abrazos, confidencias y emociones que hoy forman parte de mi historia personal.
Hemos sido un gran equipo. Nos hemos reído, hemos llorado y nos hemos emocionado junto a ustedes. He tenido el privilegio de ver crecer a muchos niños y niñas, de asesorarles con cariño, de formar parte, aunque fuera un poquito, de sus recuerdos más importantes. Hoy puedo decir con orgullo que ustedes ya no son solo clientes: son parte de mi corazón.
Quiero dar millones de gracias.
Gracias por cada muestra de cariño, por la confianza depositada en mí y en mi trabajo, por estar ahí en los momentos buenos y también en los más difíciles.
Gracias a las familias, que me han emocionado una y otra vez con su cercanía. Gracias también a mis compañeros y compañeras del comercio local, con quienes he compartido experiencias que me han hecho crecer como persona y como mujer luchadora.
Pero esta despedida también viene acompañada de una realidad que no podemos ignorar.
El comercio local atraviesa desde hace tiempo una situación muy complicada. La falta de apoyos institucionales, la carga fiscal cada vez más asfixiante y los elevados costes, especialmente en Canarias, hacen muy difícil sostener negocios como el nuestro. A esto se suma un cambio en los hábitos de consumo: comprar ya no es lo que era. Cada vez más personas recurren a las grandes plataformas, a la inmediatez del móvil, a la comodidad de recibir en casa, dejando atrás el trato cercano y humano que siempre ha caracterizado a nuestras tiendas.
Mientras tanto, muchos pequeños comercios intentamos adaptarnos como podemos a una realidad que, en muchas ocasiones, juega en nuestra contra.
En los últimos años hemos visto cómo negocios de toda la vida han ido cerrando en distintos municipios de la isla. Tiendas que daban vida a nuestras calles, que formaban parte del día a día de nuestros pueblos, desaparecen poco a poco o sobreviven con enormes dificultades. Detrás de cada cierre hay historias de esfuerzo, familias que luchan por salir adelante, personas que muchas veces no llegan a llevarse un sueldo a casa, pero sí cumplen con una carga de impuestos desproporcionada.
Hoy me toca a mí cerrar esta etapa. Y duele. Duele mucho. Pero también sé que ha llegado el momento de empezar nuevos proyectos.
Me marcho con la tranquilidad de haberlo dado todo, con el orgullo de lo construido y con un inmenso agradecimiento hacia cada persona que formó parte de Los sueños de Ico.
Antes de despedirme, quiero dejar un mensaje claro y necesario: consumir en el comercio local es hacer pueblo, es hacer Teror. Es apostar por las personas, por la cercanía, por la vida en nuestras calles. Necesitamos más apoyo, más medidas reales y, sobre todo, que se escuche la voz de quienes sostenemos el tejido comercial con tanto esfuerzo.
Porque sin comercio local, nuestros pueblos pierden alma.
Gracias, de corazón, por haberme permitido cumplir este sueño.