30/12/2024
Querido 2024:
Te despido con el corazón lleno de emociones encontradas. Has sido un año intenso, de esos que dejan huella. Me regalaste momentos que jamás olvidaré: viajes que me hicieron soñar, risas compartidas con amigos que iluminan el alma y un trabajo que, aunque duro, me ha enseñado más de lo que esperaba.
Es cierto que en este último tramo me pusiste a prueba, y no te voy a mentir, a veces pensé que no podría con todo. Pero aquí estoy, más fuerte y con la certeza de que todo lo vivido me ha hecho crecer.
Al 2025 solo le pido que venga cargado de cosas bonitas, que me regale aprendizaje constante y que no deje de sorprenderme con esas pequeñas alegrías que hacen que la vida merezca tanto la pena.
Gracias, 2024, por todo lo que trajiste, lo bueno y lo difícil. Todo suma, todo enseña, y todo me prepara para lo que viene.
2025 te espero con mucho cariño y respeto, pero sin miedo.
Con cariño,
Raquel