31/01/2018
Hoy he entregado las llaves de la boutique y, con ellas, un cachito de mí, como todos aquellos que se han ido colando en vuestros armarios a lo largo de este año.
No ha sido fácil ese último vistazo a la tienda vacía, pero yo me voy llena. Llena de experiencia, de intriga y de ilusión, pues un final, al fin y al cabo, no deja de ser el inicio de algo nuevo.
Gracias mil a todos los que, de una forma u otra, quisisteis formar parte de mi pequeña aventura. Nos vemos a la próxima. Hasta siempre, bohemistas.