18/06/2026
Mi primera foto a los 49.
Desde hace unos años, tengo la tradición de tomarme una foto en la primera mañana de mi cumpleaños. Es mi pequeño ritual para darle la bienvenida a una nueva vuelta al sol. Reconozco que, a veces, me surge la duda de si compartirla: vengo de una época donde festejar significaba improvisar, abrir las puertas de casa y rodearme de amigos y familia para recibir abrazos y besos en persona.
La virtualidad ha cambiado las formas. Quizás ya no hay tantos abrazos físicos, pero sí saludos digitales que de alguna otra forma , también llegan al corazón. Cumplir años me ha enseñado a aceptar que todo evoluciona, igual que lo hago yo año tras año. Y si yo cambio, mi entorno también lo hace.
Acepto que los abrazos cambian: algunos ya no están, otros nuevos llegaron para alegrarme el día. Pero lo más lindo es confirmar que hay abrazos que permanecen siempre; lejos o cerca, fuertes o suaves, pero siempre auténticos.
Un abrazo.