31/08/2016
Muchos finales muchos principios....
Pues llegó el día. En la entrada de esta mañana hablaba de la necesidad de muchos finales para tener muchos principios. Muchos y buenos principios son los que nos llevan a tomar esta decisión, difícil muy difícil, aunque muy meditada.
El principio de otra actividad laboral fue el desencadenante de todo esto, nuevos rumbos laborales que me impiden seguir dedicando el 100% de mi tiempo a CARAMBA. Preparar las nuevas colecciones, implantarlas en la tienda y hacer un seguimiento de las necesidades que vosotras, nuestras clientas, nos reclamáis es una tarea súper absorbente y que requiere una dedicación que no puedo dar.
Nuestra intención al traer este concepto de negocio a Valladolid no fue otra que la de acercar la moda, el estilo y el trato personalizado a todos los sectores de la población dentro de un entorno agradable y a un precio excepcional. Fue complicado adentrarse en este mundo, pero al final y en muy poco tiempo “lo conseguimos” creando un gran vínculo con nuestro fieles clientes, los que han estado con nosotros desde el principio, los que estuvieron y se fueron, los que volvieron, los que llegaron después …… de todos y cada uno de ellos hemos aprendido y nos hicieron crecer.
Sobre los otros “principios”, los que tenemos y nos hacen no seguir con este proyecto ni seguir trabajando en este sector tan complicado, tan feroz y tan exigente prefiero no hablar.
Hoy es un día triste para mí, triste para mi gente y triste para mis chicas. Pilar, Isabel, Marga y Catrín fueron, cada una en su momento, el motor que hacia moverse este barco, fueron mi tranquilidad, mi descanso y mi confianza y por ello no quiero dejar de mencionarlas en esta despedida GRACIAS CHICAS!
La familia, mi familia, es la que más va a notar que CARAMBA ya no está. La vida del autónomo, y esto solo lo sabe el que lo ha pasado, es complicada. Un autónomo no descansa nunca, tu cuerpo puede descansar, tu cabeza no, nunca, jamás!..........padres, hermanos, primos, tíos, sobrinos y sobre todo mis chicos, María y Fernando, prepararos que voy para casa…..y GRACIAS, gracias por vuestra paciencia infinita, por aguantar mis subidas y bajadas, gracias por vuestros ánimos y comprensión y sobre todo gracias por ayudarme a tomar esta decisión, lo visteis antes que yo!
Gracias también a esos duendes, que me acompañaron desde el principio y vieron en mi lo que ni yo podía ver. Gracias a los que no estáis y os fuisteis mientras yo estaba con esta aventura.. os siento cada dia.
Y por último quiero dar las gracias a Valladolid, pero también quiero darla un tirón de orejas, “Pucela mía, tienes que crecer”, tienes que quitarte de encima tanto convencionalismo y tanto prejuicio, tienes que enseñar al mundo lo que eres, una de las ciudades más bonitas del mundo, con una gente maravillosa a la que hay que empezar a cortar las amarras a la tierra y dejar que vuelen alto……
Nos veremos cuando el destino tenga ganas de juntarnos, mientras tanto cuidaros y ser felices!
GRACIAS
Elena