04/10/2025
Cada año, en el lago Chippewa (Wisconsin), ocurre una escena digna de documental: decenas de propietarios de botes se unen para mover una isla flotante gigante llamada “la ciénaga de los cuarenta acres”.
Compuesta de turba, raíces y árboles maduros que actúan como velas, esta masa vegetal se desplaza con el viento. Cuando bloquea el puente que conecta ambos lados del lago, la comunidad entra en acción: empujan la isla con sus embarcaciones, en una operación que puede durar días.
La turbera está protegida por ley y alberga una rica biodiversidad. Moverla requiere paciencia, coordinación y respeto por la naturaleza. Este ritual anual demuestra cómo el ingenio colectivo puede preservar el entorno sin alterar su equilibrio.