31/10/2024
🅲🅰🅻🅰🆅🅴🆁🅸🆃🅰 🅿🅰🆁🅰
🅻🅰 🅲🅾🆂🆃🆄🆁🅴🆁🅸́🅰 🅳🅴 🅼🅰🅼🅰́
🎃🎃 En la casa de mamá, la aguja brillaba,
con hilos de colores, su arte asombraba.
Las Costurería de Mamá era un lugar,
donde cada puntada era un sueño a crear.
Pero un día la Muerte, con paso sigiloso,
entró en el taller, buscando su modo.
“¡Mamá, querida, ya es hora de ir!
Las almas necesitan un poco de coser.”
Pero mamá, con gracia, sonriendo sin parar,
le dijo a la muerte: “¡No te puedo llevar!
Tengo telas y patrones que aún debo coser,
y una chaqueta nueva que quiero tejer.
Primero un café, y unos pasteles,
que tengo historias de hilos y papeles.
Si me llevas ahora, la costura se apaga,
mejor quédate un rato, ¡y ve cómo se haga!”
La calaca, intrigada, aceptó la invitación,
y entre risas y hilos, se llenó de emoción.
Las Costurería de Mamá, un lugar de alegría,
donde la muerte también se unió a la armonía.
Las telas danzaban, los hilos brillaban,
y entre risas y cuentos, las horas pasaban.
“¡Mira qué hermosa esta blusa tan fina!
Dame un poco de hilo, ¡y cosamos la rima!”
Así, entre costuras, la tarde voló,
y la Muerte, riendo, en su silla se sentó.
“Eres especial, mamá, nunca me olvidaré,
en esta Costurería, siempre volveré.”
Y así sigue mamá, con su arte en flor,
burlando a la muerte con su gran corazón.
Las Costurería de Mamá, un refugio encantado,
donde cada puntada es un sueño logrado. 🎃🎃