23/10/2025
Es horrible esta sensación de culpa, cuando no siempre es así. No nos mientan y no nos culpen🙏🏽
🧵 “La historia del cierre invisible”
Una de las cosas que más nos pasan a quienes cosemos vestidos de noche, de novia o de quince años, es el famoso cierre invisible.
Hermoso, delicado… ¡pero traicionero! 😅
Nosotras lo amamos porque deja un acabado perfecto, pero es muy común que las clientas o quien las ayuda a vestirse lo jalonee hacia adelante, en lugar de subirlo pegado a la espalda.
Y claro, si hacen eso, se rompe la gotita (la corredera), se dañan los dientes o de plano el cierre deja de subir.
Por eso siempre ponemos un ganchito de metal arriba. Primero se cierra el ganchito, luego el cierre, y sin jalonear.
Pero si se rompe, ¿a quién le echan la culpa?
A la costurera, claro 😅.
Porque si el cierre se daña en una tienda, nadie reclama allá. Van a buscar quién lo repare. Pero si lo hiciste tú, te llegan a tocar la puerta como si tú hubieras jalado el cierre con tus propias manos.
Y aquí va mi anécdota…
Una vez hice un vestido de noche precioso para una chica que se graduaba. Todo perfecto: chifón tornasol, forrado, delicadísimo.
Pero a las 3 de la mañana, suena mi timbre.
Era ella, con el vestido roto.
Me dice: “No fui ni a la misa ni a la fiesta porque el cierre se rompió.”
Yo me quedé pensando: ¿cómo que no fuiste a nada si la misa fue a las 7, la fiesta a las 9 y son las 3 de la mañana? 🤔
Pero bueno, no discutí. Le presté una bata, me puse a descoser y volver a colocar el cierre con toda la paciencia del mundo.
El novio, nervioso, fumando en el patio.
Y claro, después entendí: sí fueron a la fiesta… y después a “otro lado”. 😏
A la hora de volver a vestirse, el novio quiso ayudar y dañó el cierre.
Pero ¿a quién culparon?
A mí, la costurera.
Y ni gracias me dieron.
Desde entonces, cada vez que pongo un cierre invisible, pienso:
“Que el cierre sea invisible, pero no la culpa.”
MAESTRA JANROSF DISEÑADORA DE MODAS
---