25/08/2018
Otro hermoso recuerdo de mi chiconcuac!
VENTA DE SAL DE TIERRA EN EL TIANGUIS DE CHICONCUAC, EDO. DE MÉXICO, 1930.
Nótese el cuartillo de madera sobre la sal, para medir su venta.
Fotografía: Bodil Christensen, tomada de Parsons, 2001.
Sin lugar a dudas uno de los productos más relevantes e importantes obtenidos del Lago de Tetzcoco fue la “Sal”, de ella se mencionan varios relatos referentes a su comercio a través del tiempo.
Hernán Cortés menciona después de la conquista, 1521: “hay mucho trato de sal que hacen de dicha laguna… dicha sal la venden para los naturales y fuera de la comarca…”
Por su parte Sahagún en 1585, describe que la venta de la sal se realizaba en los mercados y que en el de Tlatelolco, el más famoso por su variedad de mercancías, se destinaba un lugar específico para el comercio de este producto.
Tomas Gage hacia 1630 menciona: “la verdad es… yo lo he visto por mí mismo, que todos los días se saca mucha sal, y que este artículo forma parte del comercio de la capital con lo restante de la provincia, y [llega hasta] …las islas Filipinas, a donde todos los años trasportan una gran cantidad”.
Humboldt por su parte entre 1799-1804, nos describe lo siguiente: en época prehispánica mientras que los Tlaxcaltecas se encontraban en guerra contra los aztecas tuvieron que pasarla sin sal durante muchos años; por otra parte nos narra, que para 1800 el promedio consumido con la alimentación es solamente una pequeña fracción del promedio en Europa.
Charles Gibson menciona que antes de la conquista cualquiera que fuera su situación de los pobladores de la cuenca, consideraban la sal como un artículo de primera necesidad, y lo consumían en cantidades prodigiosas, más adelante describe que los españoles, desdeñaban esta sal como un artículo insano para su propio régimen alimenticio, sosteniendo que era nocivo y poco saludable… Sin embargo, lo utilizaban para curar jamones y para salar su carne, por los que los naturales podían venderla en los mercados españoles así como en los suyos propios.
Por su parte Jeffrey Parsons menciona que: “…para el siglo XIX el consumo regular por día, era de 12 gr y en la actualidad de 24 gr o más en algunas regiones.
Se sabe qué hace 50 años había salineros en varias regiones del Acolhuacan, entre ellas destacan Atenco y Nequipayac, que seguramente comercializaban la sal en los tianguis de la región, entre ellos el de Chiconcuac.
Hoy día, Mariana Robles menciona que solo existe en Nexquipayac una persona que produce sal, llamada don Maximino Nopaltitla, y que su producto es comercializado en el mercado de Sonora y otra parte se exporta a California, Estados Unidos.
Por su parte,Rosa María Rios Rodríguez, nos indica que también el señor Julio Casareal Nopaltitla, aún preserva la tradición de producir orgullosamente sal de tierra...
Bibliografia:
-Charles Gibson, Los aztecas bajo el dominio español (1519-1810), 1984.
-Los viajes de Thomas Gage, 1625 – 1637.
-Fray Bernardino de Sahagún, Historia general de las cosas de Nueva España, 1540 y 1585.
-Hernán Cortés, Cartas de Relación 1485–1547.
-Jeffrey Parsons, The Last Saltmarkers of Nexquipayac, Mexico, 2001.
-Mariana Robles, La Producción de Sal de Tierra: Legado de Nuestros Ancestros, El Salinero de Nequipayac, 2013.