02/09/2019
A ti que eres mamá: Lo estás haciendo bien! ❤️
La mejor mamá del mundo...
- se siente desbordada.
- se queja mucho, como ya hizo su madre, como ya hizo su abuela.
- se siente sola, se siente trabajadora de segunda y se siente invisible demasiadas veces.
- grita cuando no puede más, pero se promete que no volverá a gritar.
- se traga uno a uno sus “Yo nunca haré esto ni lo otro” que firmó antes de ser madre.
- lucha contra la dichosa culpa a diario, le da la patada, pero vuelve como un boomerang.
La mejor madre del mundo...
- quema las croquetas cuando le da por creerse chef una tarde de invierno cualquiera.
- olvida el cambio de ropa, olvida el día que toca pediatra, olvida cuando hay clase de gimnasia (o psicomotricidad como lo llaman ahora) y hasta su nombre cuando lleva dos noches sin dormir.
La mejor madre del mundo...
- ha matado a la madre de sonrisa perpetua y paciencia infinita que creía que iba a ser y está aceptando, queriendo y conociendo a la “mala mamá” que realmente es.
- siente que una parte de ella está en el corazón de sus hijos.
- les lleva a la luna de noche cuando les besa.
- dice que no se va a levantar, pero cuando escucha “mamá” los arropa con todo el amor del mundo (hasta cien veces una misma noche).
- les pide perdón si se equivoca.
- se reconoce imperfecta.
- tiene pensamientos impuros de libertad y huir a Las Bahamas (boleto de ida solamente).
- no quiere perder su identidad como mujer y a la vez se siente más madre de sus hijos que nadie.
Esta soy yo. La mejor madre del mundo para mis hijos. Pero esta también eres tú porque no somos perfectas y luchamos a diario contra nuestros sentimientos contradictorios de “ni contigo ni sin ti”. Nuestro amor no se cuestiona, nuestra maternidad tampoco.
Texto del libro “la mejor madre del mundo” de Nuria Labari.
Ilustración de Pascal Campion Art