Mi llegada a este mundo era muy esperada por mis papás y mi familia ya que fui su primer hija. Cuando nací el doctor le informo a mi mamá que yo tenía una condición médica llamada mienomeningocele, la cuál hace que ahora utilice una silla de ruedas para desplazarme, esta fue una noticia que los impacto, pero también sabían que yo tenía muchas ganas de vivir y que era un situación que juntos recor
reríamos de la mano. Tal vez para ti trasladarte de un lugar a otro sea muy natural a través de tus pies, en mi caso mis manos son mis pies también, ya que con ellas muevo mi silla, me subo y bajo apoyándome en ellas y muchas cosas más y las que me faltan, porque ahora que estoy a punto de entrar a la preparatoria se que vendrán situaciones nuevas. Un doctor le dijo a mis papás que yo no me movería, que mis expectativas no eran muy altas, pero ojalá él esté leyendo esto porque se dará cuenta que un diagnóstico puede influir pero no determinar hasta donde llegará la vida, al menos lo digo por experiencia propia. Ahora les cuento la razón por la que cree está página, hace unos meses inicie una terapia con caballos, llamada "equinoterapia", Rosario es quien me comparte sus pies para recorrer este bello mundo, una hermosa yegua que me hace sentir una "Amazona" una mujer guerrera, cabalgamos treinta minutos los cuales se me van volando, tiempo que gozo y me hace muy feliz. Agradezco a mis papás, hermanos, abuelos, tíos, primos y amigos que siempre han estado a mi lado, dándome ese amor y cariño que yo también tengo hacia ellos. También a mis profesores y compañeros que siempre me han incluido y me hacen sentir parte de su comunidad. Así que también te agradezco a ti por tomarte el tiempo de leer una parte de mi historia de vida,