04/07/2016
"Volver la mirada hacia los tejidos es una forma radical de poesía —que es tanto como decir de revolución—, sobre todo porque lo relacionado con la aguja —cardas, husos, palilleros, urdimbres, bastidores, telares, hilos, lanas, peines, cuchillos, tijeras…, trabajo paciente de la mano, en suma— es en nuestra cultura la casa de lo menor, tradicionalmente morada de las mujeres, donde el nombre propio se borra irremediable y con él la posibilidad última de asentarse en la historia".
Los tejidos trenzan en un orden nuevo que habita Teresa Lanceta, cuya exposición se puede visitar en La Casa Encendida