15/12/2025
INTENSA MATERNIDAD...
Así de loca, contradictoria, eufórica, triste, alegre, agotadora, desencantada y enamorada siento a la maternidad. Es que debo asumirlo, por momentos me siento loca. Cuanto más cansada estoy, más ganas de besuquearte, mimarte y abrazarte me dan, al rato siento ganas de salir corriendo. Pero si tengo la oportunidad de salir un rato, elijo quedarme. Soy una pelotita que rebota hacia un lado y hacia el otro, me río y me agoto cientos de veces en el día. Mi vida va y viene entre el play y pausa de un control remoto. El mundo y mi mundo se detiene cada vez que te miro, que te escucho, que me siento a darte la teta.
Tengo ropa lavada en el lavarropas desde hace dos horas, ropa en la silla para doblar y parte doblada sobre la mesa, tengo una cebolla a medio picar en la tabla, el fuego prendido, la cama deshecha, se me está apagando la estufa a leña, tengo hambre y el mate se enfrió. Y acá estoy, sentada en la silla con vos en brazos tomando la teta, la casa está en pausa, el mundo sigue girando, pero yo no, yo estoy acá, con vos, entregada a este acto de amor absoluto. A este milagro de la vida que es la maternidad.
No me ofrezcan mamaderas, no las quiero, estoy cansada sí, pero acá quiero estar, quiero ser tu alimento, quiero ver como una parte de mi te convierte en un ser humano que crece. No me digan que estoy más flaca, ya lo sé, lo veo en mis pantalones, en mis remeras, lo veo en mi cara, lo veo en el espejo, lo veo en mi cuerpo. Algún día verán al bebé flotando en la casa y eso no será magia, seré yo que desaparecí de tanto dar la teta, pero ahí estaré, sosteniéndote en brazos.
Me hago más fuerte, tus kilos aumentan, y aún así te sostengo con una mano. Me río cada vez que miro tus rollitos y pienso que son producto de la leche que mi cuerpo produce. Me siento eufórica.
Hago cosas mientras te alzo, cocino hamacándote con un pié, te hablo, sonrío, me doy vuelta y hago un berrinche en silencio, miro hacia el cielo, pido ayuda a gritos en mi interior, me angustio, te miro y sonrío. Vos te quejás, llorisqueás, querés más brazos, ahora me vez y ya no te alcanza con otras manos, querés las mías, me tenés atrapada, me querés a mí. Y yo quiero huir de vos, pero llevándote conmigo.
Estoy media loca, sí, o tal vez loca entera. Pero mi locura tiene un sentido. Estoy loca de amor por esta experiencia, tan intensa como agotadora. Tan grande como prometedora. Es la expresión misma de la vida que se manifiesta a cada instante. Y está bien sentirme así, tomando de esta bebida viciosa y dulce llamada “entrega”, un perfecto cóctel de resistencia, amor y vida.
Autora: Cintia P. Martín
https://parirnoslibres.wordpress.com/2015/08/07/intensa-maternidad/
--- Perdón la desaparición. Gracias por seguir ahí