23/04/2026
El papá lo miró dormir y, con la voz rota, susurró:
“Hijo… ojalá la vida nunca te haga dudar de lo mucho que te amé… ni aunque yo no haya sabido estar siempre como debía.”
Le acarició el cabello por última vez.
“Porque el día que entiendas todo… tal vez ya no esté para explicártelo.”
Y en silencio, dejó caer una lágrima…
esperando que algún día, su hijo la entendiera