05/06/2026
🔥Hoy quiero compartir una situación que me dejó una gran reflexión como emprendedora.
Una persona se comprometió formalmente a recoger una mercancía y pagarla al momento de la entrega. Organicé mi tiempo, aparté el producto y acudí al punto acordado. Sin embargo, la persona no se presentó. Incluso le comenté que, por incumplida, subiría la situación a redes sociales, y aun así nunca escribió ni dio ninguna explicación. Me parece muy triste que haya personas con tan poca empatía y consideración por el tiempo y el trabajo de los demás. Estoy realmente muy molesta por lo ocurrido. No la etiqueto porque, sinceramente, me da más pena a mí exponer este tipo de comportamientos que a ella asumir la responsabilidad de sus actos.
Posteriormente intenté comunicarme por llamada y WhatsApp para saber si había ocurrido algún inconveniente, pero hasta este momento no he recibido respuesta.
Más allá de la venta, lo que más afecta es la falta de comunicación. Todos podemos tener imprevistos, cambiar de opinión o atravesar alguna situación inesperada, pero un simple mensaje puede evitar pérdidas de tiempo, gastos y problemas para ambas partes.
Quienes tenemos un negocio sabemos el esfuerzo que hay detrás de cada producto, cada entrega y cada cliente. Por ello, agradezco a quienes cumplen sus compromisos y mantienen una comunicación respetuosa.
Experiencias como esta me llevan a reforzar mis políticas de apartados y pedidos para proteger mi inversión y mi trabajo.
Gracias a todos mis clientes que sí valoran el tiempo y el esfuerzo de los pequeños negocios.