Amerindio, piezas elaboradas por manos mexicanas para el hombre de espíritu libre, indomable y bravío; pero al mismo tiempo solidario y comprometido con el bien universal. Origen de nuestro nombre: Al llegar a las costas de los territorios que, tiempo más tarde, serían conocidos como las Indias, América o el Nuevo Mundo, los primeros exploradores europeos entraron en contacto con diversos grupos h
umanos en los que no reconocieron los atributos de lo que consideraban la verdadera civilización. Estos hombres y mujeres, en apariencia, no sentían vergüenza por la “desnudez” de sus cuerpos o los decoraban de maneras “grotescas”; no construían ciudades de “cal y canto”; no vivían en “policía”, ni reconocían la autoridad de cuerpos de gobierno; no ambicionaban “propiedad” alguna y hacían la guerra sin tener voluntad de “dominio”. Fuente: Alcántara Berenice & Navarrete Federico, Los pueblos amerindios más allá del Estado, México, Instituto de Investigaciones Históricas/Universidad Nacional Autónoma de México, 2016. De manera directa y trágica, los exploradores y luego los colonizadores construyeron una valoración negativa de la cultura de los pueblos americanos, definida fundamentalmente en términos de sus aparentes carencias en comparación con la cultura occidental. Desde entonces, cherokees, navajos, quechuas, aimaras, mapuches, tarahumaras, huicholes, mazahuas, otomíes, purépechas, mexicas, nahuas, yaquis, mixtecos, zapotecos y mayas, por mencionar algunos, comenzarían la lucha histórica por la preservación de sus identidades étnico-culturales y el respeto a su cosmovisión. Lucha que continúa hasta nuestros días y que ha permitido al resto del mundo, ser testigos de la vasta riqueza cultural y artística de nuestros pueblos originarios. En honor a todos ellos y alzando la voz por la preservación de nuestras raíces ancestrales, hemos creado Amerindio, un espacio donde se fusionan la técnica artesanal con el diseño contemporáneo, ofreciendo ropa, calzado, sombrerería, accesorios, perfumería y demás artículos elaborados por manos mexicanas para el hombre de espíritu libre, indomable, bravío, pero al mismo tiempo solidario y comprometido con el bien universal.