18/05/2026
Una mujer de Dios no teme al futuro cuando sabe quién sostiene su vida.
Puede haber procesos difíciles, momentos de incertidumbre y batallas inesperadas… pero su fortaleza no depende de las circunstancias, sino de la presencia de Dios en su caminar.
La mujer virtuosa se viste de fe, de valentía y de confianza en Aquel que nunca falla.
Por eso aun en medio de las pruebas puede sonreír, porque sabe que Dios sigue teniendo el control. 🙌
“Fuerza y honor son su vestidura; y se ríe de lo por venir.”
— Proverbios 31:25 🌷