09/08/2026
UN TESTIMONIO DESDE EL CORAZÓN
Holaaa!!!! Les cuento que cuando el Señor me llevó a mi iglesia, Ministerios Elohim, tengo que decirlo: me costaba muchísimo la danza y la manera de alabar a Dios….muchísimo!!!!
De hecho, al principio ni siquiera me movía. 😅
Mucho menos podía gritar un “¡Aleluya!” 🤭
No podía levantar mis manos. Simplemente estaba ahí, parada, escuchando la música y observando.🧐
Recuerdo que en algún momento hasta pensé:
“Ay, Dios mío… ¿dónde estoy?” 😂
Porque para mí era algo completamente diferente. La forma de alabar, la algarabía, la alegría, las expresiones durante el culto… todo era nuevo para mí.🤯
Pero con el tiempo entendí algo muy hermoso: el Señor va revelando las cosas al corazón. ❤️
Poco a poco fui comprendiendo lo que significa alabar con libertad, expresar el gozo de estar en Su presencia y entender que la danza también puede ser una manera de adorarle.
Y algo que he aprendido en este caminar es que no todo lo que nosotros no entendemos está mal.
Quizá algo no es nuestra manera de expresar nuestra fe, y está bien. No todos adoramos de la misma manera. Pero si algo no lo comprendemos, no tenemos por qué criticarlo.
Antes de juzgar, aprendamos.
Antes de señalar, conozcamos.
Y antes de decir “eso está mal”, permitamos que Dios nos enseñe qué hay detrás de esa expresión de adoración.
Porque muchas veces criticamos aquello que simplemente todavía no conocemos.
Yo misma fui esa persona que un día no entendía la danza…
y hoy puedo decir que Dios transformó mi manera de adorar, estar delante de su presencia es la experiencia más hermosa que El me da el privilegio de disfrutar. 🙌🏻
La adoración también se aprende cuando el corazón se dispone a conocer a Dios. ❤️