04/08/2021
El IKIGAI no se aprende, se revela ante ti. Es decir, tienes que practicar un estilo de vida y tomar una serie de decisiones que te faciliten el encuentro ante ti, pero no lo puedes forzar.
Ese trabajo de preparación requiere calma, serenidad, hacerte muchas preguntas a ti mismo, y responderte con sinceridad.
Seguro que estos meses de confinamiento has tenido muchos momentos de dudas y te has cuestionado varios aspectos de tu vida, como si merecía pasar tanto tiempo en «ese» trabajo, lo que te estabas perdiendo, lo que realmente te hace feliz, o para lo que realmente naciste….
Comienza por hacerte estas cuatro preguntas:
¿qué te apasiona hacer?
¿Qué se te da bien hacer?
¿Qué crees que puedes aportar al mundo?
¿Por qué razón crees que deberías recibir una compensación económica por ello?