20/09/2019
Ivone Martínez, se ha dedicado al cuidado ambiental desde hace varios años; creando productos para el cuidado de la piel/cabello y hoy nos da ejemplos de cómo reducir daños.
Post:
Además de sentir tristeza, qué podemos hacer?
Separar los desechos orgánicos del resto. Compostarlos es posible. Evitar su desperdicio también.
Llevar (o dar a alguien más) a centros de reciclaje papel, cartón, tetrapack, PET, aluminio, vidrio, etc.
Elegir marcas locales, sustentables, evitar comprar en grandes empresas o grandes cadenas que usan plástico excesivo en su embalaje y combustible para transportación innecesaria.
Preferir el granel o el refill.
Dejar de consumir bebidas embotelladas en PET, sobre todo agua misma.
Decir no cuándo te ofrecen una bolsa, llevar las propias (de tela que aguante y sea fibra natural de preferencia) al Mercado.
Dejar de consumir alimentos ‘para llevar’ en unicel o plástico o procesados que vienen en empaques, comienza a llevar tus tuppers para alimentos y bebidas.
Compartir el auto, elegirlo bien, darle mantenimiento para que no haya grandes emisiones contaminantes, caminar más, andar más en bici. Exigir mejoras en las vialidades y el transporte público.
No usar desechables, en nada. Lo desechable por lo general es plástico y eso debería ser beneficio exclusivo para cuestiones de salud.
Elegir ropa con tela menos sintética, pasarla para un segundo uso, reutilizar haciendo reciclaje.
Presionar por políticas de Estado, que resuelvan las problemáticas.
Usar sistemas de captación de agua de lluvia.
Sembrar pequeños huertos.
Evitar los ci*******os o al menos deshacerse de ellos adecuadamente (hay empresas que reciben las colillas).
Exigir a las marcas trabajo ético, que se responsabilicen de sus residuos e insumos.
Promueve el trueque, es ancestral.
¡Hagamos comunidad!
Evitar el consumismo, el “fast” la compra por impulso y poco reflexiva. Pasar de la toma de conciencia a la acción.
Hay mucho más que podemos hacer para frenar el deterioro del mundo. Es una elección diaria y si somos más, mejor.
Ivo Mtz.
♻️ La “lluvia de plásticos” sobre Denver y zonas despobladas y a gran altitud de las Montañas Rocosas en 🇺🇸 confirman que pequeños fragmentos de plástico han contaminado el planeta “más profundamente de lo que se creía”, según reveló un nuevo estudio del Servicio Geológico de Estados Unidos U.S. Geological Survey (USGS).
El informe, que concluyó en julio pasado, analizó 300 muestras de agua de lluvia o nieve tomadas durante 2017 en seis sitios urbanos cercanos a Denver y en dos sitios remotos en el Parque Nacional Rocky Mountain.
Se verificó que el 90 % de las muestras analizadas contenían pedazos microscópicos de plástico. Esos fragmentos, conocidos como microplásticos, estaban compuestos mayormente de fibras azules, rojas, plateadas y verdes.
Los microplásticos, explica el reporte, se forman por la repetida partición de trozos más grandes de plástico y llegan al agua de las ciudades al ser descartados dentro de hogares, oficinas o industrias. Es difícil, por su tamaño, que sean eliminados en su totalidad por las plantas potabilizadoras y purificadoras de agua.
Pero ahora, los expertos del USGS han comprobado que los microplásticos pueden evaporarse junto con el agua, concentrarse en la atmósfera y caer como parte de precipitaciones incluso en lugares donde no hay presencia humana.
“Las personas ven mucho plástico en los océanos, en el suelo o en los supermercados. Pero hay más plástico en el medio ambiente de lo que podemos ver”, expresó el químico Greg Wetherbee, de USGS y supervisor del estudio, al presentar el reporte “Está lloviendo plástico”.
“El plástico está en todos lados, también en la lluvia y en la nieve”, enfatizó. Wetherbee y sus colaboradores encontraron microplástico en zonas en las que se esperaba encontrar: en el centro de la ciudad de Arvada (al noroeste de Denver) o en el campus de la Universidad de Colorado en Boulder.
Pero también lo hallaron en otros lugares, como Loch Vale, a poco más de 3.159 metros (10.357 pies) de altura en el Parque Nacional Rocky Mountain, un sitio que hasta hace 20 años se mantenía sin contaminación.
En definitiva, dice el reporte, la contaminación del agua con microplásticos es “ubicua y no solamente una condición urbana”, un resultado “no anticipado, pero oportuno”.
📖 Aquí, el acceso al Informe completo: https://bit.ly/2wwrJPq