el traje regional de tehuana pertenece al Istmo de Tehuantepec, una región de Oaxaca, dependiendo del lugar que pertenezcas varía el traje de tehuana. Es de gran importancia la moda para las mujeres del istmo, trabajan largas horas para poder comprar telas muy finas y costosas como la seda, encaje, terciopelo, entre otros. Es toda una sociedad en la que hay reglas, de qué se debe llevar y qué no,
qué cosas son de mal gusto y qué cosas son de gran valor. Existen diferentes estilos que se utilizan dependiendo de la ocasión, como el de uso diario, la fiesta sencilla, de gala, la joven soltera, la casada, para la boda, de luto y la ceremonia religiosa. El traje regional está conformado por 2 piezas, el huipil y la falda que van bordadas casi siempre de flores sobre satín y/o terciopelo; la vestimenta diaria es un huipil y falda con o sin bordados sencillos; el traje de gala siempre va bordado en satín y terciopelo; en el traje de novia generalmente utilizan satín blanco con bordado del mismo color. La mayoría de los trajes van acompañados con joyería llamada filigrana (trabajo exquisito) y monedas con cadenas de oro. Frida Kahlo fue una de las mujeres que difundió con orgullo el bello traje de tehuana. Gracias a ella se dio a conocer internacionalmente, llegando a ser objeto de inspiración para importantes pasarelas, así como la propia Frida. Su vestimenta es un símbolo importante de su personalidad inigualable, personaje que, sin duda alguna, representa a la mujer mexicana, sin embargo, siendo dueña y portadora de su propio estilo. Frida no conocía Tehuantepec, pero decía que de todos los trajes mexicanos el de tehuana era el que más le gustaba; es por esto que siempre lo vestía. Aunque se dice que Diego fue quien le sugirió vestirse así. En su época, era la única mujer que vestía el traje de tehuana, en público y privado. Permitió que el mundo visualizara un poco de la cultura mexicana, por medio de su vestimenta y personificación. Así que diseñadores como Roberto Cavalli, Anna Sui y Christian Lacroix, entre otros, llevaron a sus pasarelas prendas que parecieran para una Frida o tehuana del milenio. Y no se digan las millones de representaciones y publicaciones que han sido inspiradas en Frida Kahlo.