18/08/2017
¿Qué le pasa a la gente? ¿No quieren vender o qué?Ayer fui a la inauguración de un restaurante de prestigio y pedí el menú especial, me querían cobrar 800 pesos y pedí hablar con el gerente: le expliqué que no pensaba pagar, que yo podía preparar algo en mi casa y que hay restaurantes mucho más baratos que el suyo pero que yo quería comer ahí, y si me gustaba, lo iba a recomendar con mis amigos y regresaríamos después, además que conozco al dueño, por lo que comer gratis era bastante justo, no aceptaron y me pidieron que me fuera.
Otro día fui al centro comercial a comprar un vestido y al pagar les dije que yo ya soy clienta de ahí y que como he comprado muchísimas veces, merecía que me rebajaran el vestido o me dijeran cuánto era lo menos porque voy a seguir comprando más cosas, además les iba a dar a cuenta otro vestido que compré hace tiempo pero no me gustó y solo usé tantito y ya nada más ponía la diferencia, me dijeron que no era posible y ni se molestaron en seguirme atendiendo.
Cuando fue el cumpleaños de mi hija fui a la pastelería y pedí el mejor pastel de chocolate con nutella y un decorado padrísimo pero les dije que en ese momento estaba yo muy gastada, que me entendieran porque tengo muchas cuentas por pagar, pero que en verdad quería ese pastel y yo les pagaría después en partes pero que por favor lo llevaran hasta mi casa el día de la fiesta ya que vivo muy lejos y no puedo trasladarme, me vieron como bicho raro y solo se rieron de mi comentario.
¿Te sonó absurdo, verdad?
Bueno, pues eso es lo que los emprendedores/freelance escuchamos a diario. Si no te atreverías a hacerlo en un centro comercial ¿por qué si lo haces a quien te presta un servicio o vende un producto? Si tienes un familiar/amigo/vecino/conocido que emprendió un negocio o simplemente viste un local nuevo por ahí, por favor, no les pidas descuento, no pidas regalado, no te encajes con esa persona y no regatees, toma en cuenta que detrás de ese precio está la inversión de una o varias personas, una renta, sueldos, impuestos e incluso sueños y horas de trabajo. ¿Te parece caro? Ok, no lo comentes y sigue buscando otras opciones, seguro encontrarás algo que se adapte a tu presupuesto, ¿estás pidiendo algo excelente con poco presupuesto en mano? Eso no existe, recibes lo que estás dispuesto a invertir. Por muy difícil que esté la situación, es momento de aprender a valorar el trabajo de los demás y pagar lo justo.