21/04/2026
Este vestido fue desarrollado para la tía de una novia. La conocí en un almacén de telas en el centro de Medellín .co ; me preguntó si hacía vestidos de fiesta, le dije que sí y le compartí mi contacto, ella fue a ver telas pero no sabía quién le haría su vestido y de esas veces en que uno piensa: “me va a llamar… o no”.
Pues me llamó. Conectamos muy bien y me dijo: “Juan, busco una imagen elegante, pero quiero verme glamurosa, sin caer en lo evidente.”
Ella es una mujer adulta, con una figura muy bonita; entrena y se cuida con su alimentación. Tenía una intención clara: verse diferente, sofisticada y acorde a su estilo.
La elección del negro y plata responde a la gama cromática permitida dentro del código de vestuario de la fiesta, logrando una pieza coherente con el contexto, pero con identidad propia desde el diseño.
La construcción parte de una base en malla tono piel, generando un efecto tatuaje sobre el que se desarrolló el bordado.
Cada elemento fue trabajado de manera artesanal: apliques recortados de un textil de micro lentejuelas, mostacillas y canutillos, bordados uno a uno (no adheridos) para lograr textura y profundidad orgánica del diseño.
El desarrollo del bordado, solo del torso, tomó aproximadamente 25 días de trabajo continuo.
La silueta es una línea sirena moderada, pensada para estilizar sin exagerar el volumen, manteniendo elegancia y equilibrio en la proporción.
Las mangas en transparencia y los puños en plumas de avestruz sintéticas; responden al gusto de la clienta.
De hecho, parte de estas plumas fueron reutilizadas de un vestido previo de su armario, complementadas con nuevas piezas, integrando elementos existentes dentro de una propuesta renovada.
En las imágenes, el vestido puede percibirse más largo de lo final. Esto hace parte del proceso: el largo final se define en la última prueba con la clienta, ya con el calzado, logrando un ajuste preciso a ras del piso.
En este post comparto parte del proceso y detalles de construcción de la pieza.