En 2008 realizó un viaje a Egipto para realizar su sueño de visitar las pirámides de Gizeh. Cuando llegó a El Cairo soñó con encontrar una tienda donde poder comprar botes de Spray y dejar su nombre para que también perdurase en el tiempo. En uno de los paseos por el Cairo encontró una tienda, y al salir, comenzó su aventura ya que había perdido a sus compañeros y se vió solo ante la multitud de p
ersonas que por la noche habitan las calles de El Cairo y con un tremendo calor. Buscó un lugar en el que estrenar los botes y fue dejando su nombre en lugares mágicos para él hasta que encontró un lugar especial muy cerca del céntrico bazar Khan el Khalili donde plasmar su obra. Era ya entrada la madrugada y la luz de las farolas alumbraban una pared solitaria justo en un gran parking de coches en donde unos jóvenes egipcios se ganaban la vida vigilando y estacionando vehículos. Viendo que su presencia no pasaba para nada desapercibida, y que dejar su arte le estaba llevando demasiado tiempo porque había mucha actividad en la zona, decidió acercase a los muchachos para presentarse y de paso preguntar si pretendía pintar en un lugar sagrado o un edificio importante. Los chicos no solo le dijeron que no iba a tener ningún problema por pintar allí si no que se ofrecieron a vigilarle, a lo que Doger aceptó ayudando económicamente a los chicos y a los familiares que vinieron justo después. Lo que Doger no se esperaba era que los chicos iban a avisar a más gente de su hazaña y que todos se acercarían a bailar a su alrededor y a cantar mientras él pintaba. Fue muy divertido ver a un hombre muy mayor con una larga barba gris que casi tocaba el suelo bailar a su lado vestido con una chilaba roja muy brillante con detalles de cristal y bordado egipcio. Aquella noche Doger pintó su nombre al más puro estilo egipcio y la última letra de todas, imaginó que sería bueno una terminación en forma de ojo de Horus, y así nació lo que con el tiempo se convertiría en su apreciado logotipo. Gracias al arte egipcio , a los Dioses, a los sueños y a la valentía de intentar realizarlos.