09/02/2024
HISTORIA DE EXITO
🔵 | HISTORIA DE DORA RODRÍGUEZ: PASÓ DE VENDER EN UN MERCADO DE SJL A CREAR HELADOS YAMBOLY.
Yámboly no solo han logrado conquistar un lugar especial en el corazón de sus consumidores con su sabor auténticamente peruano, sino también se ha posicionado como una de las marcas de helados preferidas en el Perú. Sin embargo, pocos conoce la historia de éxito que hay detrás de ella. Esta empresa de postres fríos es el fruto del inquebrantable espíritu de su fundadora, Dora Rodríguez, cuya vida cambió drásticamente al huir de su ciudad natal, Ayacucho, por el terrorismo.
Al refugiarse en Lima, Dora Rodríguez decidió iniciar en el mundo de los negocios para poder solventar sus propios gastos. Así, y a su corta edad, la empresaria peruana inició vendiendo en un mercado de San Juan de Lurigancho hasta convertirse en la fundadora de helados Yámboly, ¿cómo lo hizo? Conoce la historia de éxito de la dueña de esta marca de postres fríos.
Dora Rodríguez nació en la ciudad de Huanta, en Ayacucho. Fue allí donde cursó su primaria y parte de su secundaria. Sin embargo, en sus últimos años de colegio, la joven empresaria tuvo que abandonar su lugar natal, puesto que Sendero Luminoso fue tras su familia.
Así, y tras la amenaza de reclutar a Dora como parte de este grupo terrorista, su padre decidió mandarla a Lima para que viviera en la casa de su tía y pueda tener un mejor futuro. Con tan solo 15 años, la peruana llegó al distrito de San Juan de Lurigancho.
Aunque su pariente le brindó refugio, la joven empresaria optó por comenzar en el mundo del negocio para poder solventar sus propios gastos y ahorrar algo de dinero. De esta manera, inició vendiendo en un puesto de mercado en SJL y poco después se convirtió en cambista.
Con la suma que había ahorrado, Dora pudo incursionar en la venta de la desaparecida marca de helados Chantybón.
Después de que Chantybón anunciara la venta de sus instalaciones, Dora Rodríguez identificó una excelente oportunidad de inversión. Con una apuesta audaz, invirtió todos sus ahorros acumulados a lo largo de su vida para adquirir las fábricas. Así, desembolsó un total de 180.000 dólares por ellas. La empresaria peruana vio en esta transacción la chance de consolidar su presencia en el ámbito empresarial.
A pesar de que las instalaciones carecían de servicios básicos como electricidad y agua, y solo disponían de 15 empleados, Dora no vio esto como una barrera para fundar Helatony’s, comercialmente reconocido como Yámboly. Gradualmente, esta compañía especializada en postres fríos capturó la preferencia del público peruano, convirtiéndose en una de las marcas más apreciadas por los consumidores.
En la actualidad, Yámboly lleva más de 15 años en el mercado peruano y compite con otras empresas como D'Onofrio y Artika.