15/11/2025
Cada día voy aprendiendo más de mi vocación y de cómo la maternidad y el matrimonio me van moldeando para a la santidad ✨
En lo pequeño de cada día y cómo Dios va puliendo mi corazón. 🤍🔥 ¿Te ha pasado?
Porque la santidad no siempre se ve como grandes gestos…
A veces se parece a levantarme cansada y elegir la paciencia. 😮💨
A abrazar cuando quisiera un minuto a solas.
A pedir perdón primero. ❤️🩹
A amar sin medida, incluso en lo ordinario.
Y en mi matrimonio, Dios me enseña a amar como Él ama ❤️🔥: con entrega, con diálogo, con sacrificios que nadie ve, con la decisión diaria de construir algo que lo honre.
En la maternidad, Dios me enseña a amar como María: con ternura, con fidelidad, con un “sí” que se renueva todos los días. 🌸
A veces esa santidad llega en forma de una crisis de llanto.
A veces llega cuando necesito respirar profundo para no perder la calma.
Y otras, llega cuando siento Su gracia sostenerme cuando yo ya no puedo más. 🤲🏼💫
Hoy entiendo algo con más claridad que nunca:
El plan de Dios siempre es perfecto. ❤️🔥🙌🏼
Incluso cuando no lo comprendo, Él usa mi vocación —mi hogar, mi hijo, mi esposo— para moldear mi alma, para hacerme crecer, para acercarme más a Él.
Si la santidad se construye en lo cotidiano…
Entonces estoy aprendiendo a encontrar a Dios en cada gesto de amor que doy y recibo. 🤍✨
¿Qué opinas tu? Te leo 👀