04/01/2022
Para nadie es un secreto como nos ha cambiado la vida en solo 2 años. Hemos visto como el rumbo que habíamos tomado o planeábamos seguir, se volvió cada vez más incierto y porque no, abrumador.
Así pues, no ha faltado quien haya tenido un familiar, un amigo, un conocido e incluso quien ha vivido en carne propia las consecuencias y secuelas del virus.
Como cabeza de una pequeña empresa, me tocó también asumir la responsabilidad de brindar tranquilidad a mis trabajadores; por ello, agradezco a Dios, quien permitió que pudiera continuar las labores una vez superado el Covid. Sin embargo, antes de pensar cómo empresario. Tomé como decisión personal el querer ser empático y respetar que no todos tenían esa dicha y que hay quienes aún no consiguen recuperarse emocional y económicamente. Fueron días en los que veía como colegas, amigos del rubro textil, proveedores y clientes, y muchas personas de mi entorno muy cercano batallaban con este conflicto de ansiedad de un mañana incierto; algunos, se veían forzados a cerrar sus negocios, otros lamentablemente tuvieron que dejar este rubro. Ver en ellos la frustración de no poder hacer nada al respecto, fue algo que simplemente me partió el alma y más penoso aún, ver cómo iba perdiendo amigos de muchos años. Sin terminar de procesar la partida de uno, me enteraba de otro. Por ello, opté por no subir contenido en las redes sociales durante este tiempo y abracé la ausencia de cualquier publicación que hiciera ver que no había sido tan afectado a diferencia de personas luchadoras que comenzaron incluso, antes que yo. Algunos actos de renuncias a los sueños, anhelos, un futuro. fueron completamente dolorosos pero espero, necesarios. Jamás pensando en uno; sino, en los demás. Siempre en los demás. La vida es así y se tiene que continuar. Por eso, Lunes 03 de Enero, decidí volver y empezar este nuevo año con la esperanza de un mejor mañana, que aún en tiempos titubeantes, mientras exista fé y las ansias firmes de persistir y seguir batallando por nosotros mismos, por nuestras familias o por quienes dependan de nosotros, lo lograremos.
Podrá tomar más o menos tiempo del deseado, pero mientras hay vida, todo debe ser posible. Y espero que quien esté leyendo estas líneas lo vea así también. Con optimismo! Ayudemos al que necesita, combatamos la indiferencia, empleemos lo aprendido para mejorar como seres humanos y cuidemos con reciprocidad a quienes cuidaron de nosotros en momentos difíciles. Suerte a todos y buen inicio de Año