20/12/2014
Quedando cinco días para Noche Buena,
no tenía decidido aún el regalo para ésta Navidad.
En esta ocasión,
decidimos jugar un "amigo secreto" o "amigo invisible" en el hogar que hoy me alberga con su lindura y calidez de familia.
La tradición consta de hacer un sorteo con el nombre de todos los integrantes. A quien toca en el papel, será correspondido de un presente.
Sin entrar en detalle acerca de quien fue mi galardonado tácito, pensé una y otra vez cual seria dicho presente.
Es ésta [tal vez] una ocasión mas para reflexionar acerca de que simbolizan las fiestas.
¿Cuál es el valor que cada ser le da?
¿Reunión? ¿Compartir? ¿Confesión? ¿Regalos? ¿Gastos?
Es cierto,
cuesta ver el lado simbólico,
mas aún cuando ha sido tan invadida por lo comercial y las orientaciones religiosas de cada iglesia.
No creo ser quien para decir que ello esté bien o mal, después de todo es una elección siempre el modo de ver las cosas.
Sin embargo si creo, en que dicha elección debe llevarnos al bien. A sentirnos cómodos y felices de poder Dar.
"Vivir con pasión a la vida, sin ninguna esperanza de boomerang" supo decir un muchacho de papel alguna vez.
Regalar una propuesta distinta, de renovación, cargada de simbolismo. Detenerse un instante. Sentir. Abrazar. Sonreír. Conectar las almas.
No más interrogantes! Definitivamente será algo artesanal mi presente!
El arte es tal vez lo más cercano a una emoción. Porque conecta con los sentidos y nos pone alegres.
Escuchar un buen disco,
Degustar un delicioso plato bien acompañado de un vino.
Encender un rico sahumerio,
regalar un masaje,
y algún accesorio personalizado,
forman la magia de una noche,
nunca más igual, a cualquier otra.
Pero ésa elección, puede ser tuya. Puede ser nuestra. En cualquier ocasión simple. Con sólo detenerse a pensar, luego obrando.
Muchas felicidades a todos. Para ésta Navidad, para este Año Nuevo, para este año que se vivió y para los proyectos que se inician y renuevan el año entrante.